






En los dos viajes que realicé a Argentina siempre me decían lo mismo: debes visitar la Faultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Por diferentes circunstancias, no había podido llegar, pero justo en las últimas semanas de mi estancia, llegó de visita una amiga de mi época de coralista que viajaba desde Chile, así que decidimos ir a que conociera este emblemático sitio.
Con una arquitectura griega, se manifestaba imponente frente a las orillas de la avenida. Con largos escalones eran perfectos para las mejores fotografías que pude tener.
Junto a este, también estaba otro monumento, igual de imponente: floralis genérica. Definitivamente, una belleza.
Queda muy poco para mostrarles de Buenos Aires, lamentablemente. Pero se viene una gran aventura de vida que, sin duda alguna, compartiré con ustedes.
On both of my trips to Argentina, people always told me the same thing: you have to visit the University of Buenos Aires Law School. For various reasons, I hadn’t been able to go, but just in the final weeks of my stay, a friend from my choir days came to visit from Chile, so we decided to go so she could see this iconic site.
With its Greek-style architecture, it stood imposingly on the avenue’s edge. The long steps were perfect for the best photos I could take.
Next to it stood another monument, just as imposing: a generic floral display. Truly a thing of beauty.
Unfortunately, there’s very little left to show you of Buenos Aires. But a great life adventure is coming up, which I will undoubtedly share with you.
Y
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Hola amiga ! Bendiciones para ti en tu espléndido viaje🙏🫂
❤️ Gracias!!
Linda sonrisa
La arquitectura imponente de la Facultad de Derecho y la delicadeza de la Floralis Genérica son, en esencia, espejos de nuestra propia experiencia: construcciones sólidas que nos dan identidad y momentos de belleza efímera que nos recuerdan la importancia de contemplar. Sin embargo, el verdadero valor de ese viaje no reside en el mármol ni en el metal, sino en la fortuna de haber compartido ese recorrido con alguien que forma parte de tu historia personal.
Es admirable cómo cierras este capítulo con la serenidad de quien sabe que los lugares son solo escenarios, y que lo verdaderamente trascendental es la disposición con la que afrontamos la siguiente aventura. La vida se trata precisamente de eso: de saber apreciar lo que nos rodea mientras nos preparamos con firmeza para lo que está por venir. Estaré atento a ese nuevo camino; las grandes historias siempre nacen de una mente abierta al cambio.