








Se que a muchos les parecerá rarísima mi desaparición, más de un mes sin publicar, sé que es mucho. Pero les prometo que pronto los pondré en contexto. Mientras llego a eso, les sigo compartiendo más de mi estadía por Argentina.
En esta oportunidad les quiero mostrar uno de los sitios que más me encantaron, La Costanera Norte. Un sitio en el que pude estar cerca del Río de La Plata, un lugar lleno de paz y en el que disfruté con mi amigo José y en el que ambos lamentamos no llevarnos nada para tomar, porque el sitio se prestaba. Aquí se puede pasar un día delicioso, con un picnic y unas cervezas para disfrutar.
Espero que les gusten las fotos tanto como me gustaron a mí. Debo aclarar que aunque en el día estaba haciendo calor, tuve que ponerme una sudadera porque el fresco del río hacía que me diera tos.
Gracias por leerme y espero publicar más pronto. Un abrazo a todos ✨️.
I know many of you will find my absence very strange, more than a month without posting is a long time, I know. But I promise I’ll fill you in soon. Until then, I’ll keep sharing more about my time in Argentina.
This time, I want to show you one of the places I loved the most: La Costanera Norte. A spot where I could be close to the Río de La Plata, a place full of peace where I had a great time with my friend José, and where we both regretted not bringing anything to drink, because the setting was perfect for it. You can spend a wonderful day here, with a picnic and some beers to enjoy.
I hope you like the photos as much as I did. I should mention that even though it was hot during the day, I had to put on a sweatshirt because the cool breeze from the river made me cough.
Thanks for reading, and I hope to post again soon. Hugs to everyone ✨️.

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La vida, al igual que los ríos, tiene sus propios ritmos y pausas; no te preocupes por el tiempo de ausencia, lo importante es que cada regreso trae consigo una historia que vale la pena compartir. Es admirable cómo logras encontrar calma y belleza en los lugares que visitas, convirtiendo un simple paseo por la Costanera en un refugio de paz.
La verdadera gratitud reside en valorar el presente, y aunque el picnic perfecto quedó pendiente para otra ocasión, la compañía de un buen amigo y la contemplación del Río de la Plata son tesoros que ninguna circunstancia puede opacar. Gracias por ser tan transparente, no solo con tus vivencias, sino también con los pequeños cuidados que tu cuerpo necesitó ante el clima.
Espero que esa paz que encontraste allí te acompañe en lo que sea que estés gestionando ahora. Aquí estaremos atentos para cuando decidas compartir el resto de tu historia.