
¡Feliz año nuevo mis queridos lectores!
Tengo unos días de vacaciones que he aprovechado para descansar, pero el otro día decidí emprender una expedición con @felixmarranz y @dulce.crucita, una aventura para tener un día diferente. La idea era hacer un paseo de bajo costo para conocer y entretenernos. Nuestra primera parada fue el jardín botánico de Buenos Aires, Carlos Thays. Este se encuentra en la Av. Santa Fe 3957. Poner un pie en este jardín botánico es como adentrarse en otro mundo y un punto a favor para seleccionar este destino, es que no cobran ningún tipo de entrada para ingresar.

El jardín se encuentra dividido en secciones con vegetación de diversas latitudes, en el mapa que está a disposicion de los visitantes se puede observar zonas con nombres de los distintos continentes y áreas señaladas como jardín francés y jardín romano. En medio de la vegetación te encuentras con señalizaciones que nombran algunas de las plantas y con esculturas que parecen jugar al escondite en medio del follaje, dando al lugar un toque místico y mágico.




Como exploradores valientes nos adentramos en este paisaje místico sin guía, pues aunque llegamos justo en el horario que comenzaba una visita guiada para los turistas, preferimos llevar nuestro ritmo; además, el guía presentaba la visita en inglés debido a que el grupo no era de hispanohablantes. Quizá si nos hubiésemos acercado la presentación hubiese sido bilingüe, pero finalmente explorar a nuestro ritmo nos pareció más divertido.



Los senderos se adentraban en la vegetación y nos encontraban con fuentes y estatuas de distintas épocas y artistas; diversos eran los habitantes de este refugio vegetal, petrificados y vigilantes, posando para las camaras de los turistas, testigos mudos del paso del tiempo.




El centro de interpretación botánica parece a lo lejos el castillo de algún cuento de hadas, sombreado por la vegatacion circundante y con una arquitectura que probablemente date de hace más de cien años, pues si no entendí mal este jardín data de 1898, aunque no llevó el nombre de Carlos Thays hasta 1937. Pero no les hablaré de datos históricos, esos podrían hayarlos en wikipedia o en alguna página del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, yo quiero contarles de nuestra experiencia.


Nos adentramos en la edificación para descubrir exposiciones variadas, material informativo, muestras de semillas, historia de la evolución de la vegetación sobre el planeta tierra y una gran diversidad de mariposas.



En Venezuela me encantaba perseguir a las mariposas para tomarles fotografías, así que encontrar esta exposición me pareció hermoso y emocionante. Ver las variedades, los colores, los únicos diseños, fue muy interesante.



Una de las partes lindas del paseo fue ver a mi mamá disfrutando de las exposiciones, haciendo fotos y apreciando los detalles. Riendo y haciendo chistes con las sorpresas inesperadas.

Había tanto para ver y para documentar que subir todo en una sola publicación sería demasiado extenso. Y aunque me faltaron varios espacios por ver y por documentar, como por ejemplo los distintos invernaderos (que por cierto ví que al menos uno estaba cerrado por mantenimiento) y creo que tenían hasta un criadero de mariposas, pero decidimos dejarlo para una próxima visita.


Nos gustó muchísimo esta visita y de verdad que es un espacio que recomiendo visitar, quizá sea buena idea seguir al guía, pero si tienes un alma aventurera puedes ir y explorar a tu manera. Algo importante es que es un refugio para estos días calurosos del verano ya que sombra de los árboles refresca el ambiente y protege del inclemente sol.
Espero que mi publicación sembrara en ti la curiosidad y que te animes hacer tu visita y tus descubrimientos.
Fotografías de mi autoría


Happy New Year, my dear readers!
I have a few days of vacation that I've been using to rest, but the other day I decided to embark on an expedition with @felixmarranz and @dulce.crucita, an adventure to have a different kind of day. The idea was to take a low-cost outing to explore and have some fun. Our first stop was the Carlos Thays Botanical Garden in Buenos Aires. It's located at Av. Santa Fe 3957. Stepping into this botanical garden is like entering another world, and a plus for choosing this destination is that there's no entrance fee.

The garden is divided into sections with vegetation from various latitudes. The map available to visitors shows areas named after different continents and areas designated as French and Roman gardens. Amidst the vegetation, you'll find signs naming some of the plants and sculptures that seem to be playing hide-and-seek among the foliage, giving the place a mystical and magical touch.



Like intrepid explorers, we ventured into this mystical landscape without a guide. Although we arrived just as a guided tour for tourists was starting, we preferred to go at our own pace. Besides, the guide was presenting the tour in English because the group wasn't Spanish-speaking. Perhaps if we had approached him, the presentation would have been bilingual, but ultimately, exploring at our own pace seemed more enjoyable.



The paths wound through the vegetation, leading us past fountains and statues from different eras and by various artists; The inhabitants of this plant refuge were diverse, petrified and vigilant, posing for the cameras of tourists, silent witnesses to the passage of time.



He The botanical interpretation center, from a distance, resembles a castle from a fairy tale, shaded by the surrounding vegetation and with architecture that probably dates back more than a hundred years. If I understand correctly, this garden dates from 1898, although it wasn't named after Carlos Thays until 1937. But I won't tell you about historical facts; you can find that on Wikipedia or on a Buenos Aires city government website. I want to tell you about our experience.


We ventured inside the building to discover diverse exhibits, informational materials, seed samples, the history of vegetation evolution on planet Earth, and a great variety of butterflies.



In Venezuela, I loved chasing butterflies to photograph them, so finding this exhibition seemed beautiful and Exciting. Seeing the varieties, the colors, the unique designs, was very interesting.



One of the best parts of the outing was seeing my mom enjoying the exhibits, taking photos, and appreciating the details. Laughing and making jokes about the unexpected surprises.

There was so much to see and document that uploading it all in a single post would be far too long. And although I missed several areas to see and document, such as the various greenhouses (I noticed that at least one was closed for maintenance), and I think they even had a butterfly farm, we decided to leave that for a future visit.


We really enjoyed this visit and it's a place I highly recommend visiting. It might be a good idea to follow the guide, but if you have an adventurous spirit, you can go and explore on your own. Importantly, it's a welcome refuge on these hot summer days, as the shade of the trees cools the air and protects you from the harsh sun.
I hope my post has sparked your curiosity and that you'll be inspired to visit and discover for yourself.
Photographs by me
Lo más destacado es la manera en que cambia el clima a los pocos metros de entrar en el jardín. El ruido del tráfico sé va apagando aunque no hay paredes y la sombra baja drásticamente la temperatura.
Hay que volver.
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Ese paseo lo tengo pendiente también, pero es excelente que hayas ido con Félix y Crucita. A mi me frena ir en estas fechas por el tema de los zancudos.
Tal cual lo dijo Félix, a mí también me llama la atención como el ruido disminuye en demasía conforme avanzas por el jardín.
Gracias por elegir a la comunidad, para compartir estos paseos por la gran ciudad.
Saludos.
Mi querida @isauris, excelente visita y recopilación de imágenes e información. Sabes que yo conocí ese jardín, hace como siete u ocho años. El caso es que salí pendiente de regresar, porque todo lo que pude ver y fotografiar, se quedó cortito. No sé si aún está el invernadero de las plantas carnívoras. Esa era una de las atracciones para ese entonces, más relevantes, porque tenían unos ejemplares grandes y variados. Igualmente, el jardín xerófilo. Espero regresar en modo paseo, porque es relajante y hermoso. Salidos y cariños, para tus queridos padres.❤️
Siii es un lugar hermoso y relajante, espero volver pronto para seguir explorando 😁❤️