If it is said that Castilian Spanish was born in an obscure corner of the Merindades region of Burgos, this area where we find ourselves now, the Sierra de la Demanda, could well be considered that unique and privileged setting where a great number of stories—esoteric to say the least and hardly agreeable to official orthodoxy—could have developed. These stories, presumably promoted in the 12th century by Cistercians and Templars, revolve around one of the most precious and least understood relics of Christendom: the Holy Grail.
It is true, however, that during our visit to Jaramillo de la Fuente, we found nothing resembling that obscure object of desire, both wondrous and enigmatic, which, in recent years, has been claimed by the Holy Chalice of San Juan de la Peña—kept in the Valencia Cathedral since the time of King Martin the Humane, 14th-15th centuries—and the enigmatic Chalice of Doña Urraca, located in the Collegiate Church of San Isidoro in León.
But we do find, in the Church of the Assumption, one of the contemporary Romanesque architectural styles of that era of courtly love, of troubadours and minstrels, of pilgrims and tireless seekers of that terrible inner place where, according to Goethe, "the Mothers dwell." In its sculptural narrative, if we allow our imagination free rein, we can observe, in many of those enigmatic representations—which for medieval man were cultural nourishment and for us, unfortunately, riddles of the Sphinx—not a few of that calculated mixture of cultic archetypes that bring us closer to those epics, whose content, conveniently censored and softened, was succulently used in many stories and films.
Si se dice que el castellano nació en un oscuro rincón de las Merindades burgalesas, esta zona en la que nos encontramos ahora, la Sierra de la Demanda, bien podría ser considerada como ese escenario inaudito y privilegiado, en el que podrían haberse desarrollado un gran número de esas historias, esotéricas cuando menos y poco gratas a la ortodoxia oficial, que, presumiblemente promovidas en el siglo XII por cistercienses y templarios, giran alrededor de una de las reliquias más preciadas y menos comprendidas de la Cristiandad: el Santo Grial.
Cierto es, por otra parte, que, durante nuestra visita a Jaramillo de la Fuente, no encontramos nada parecido a ese oscuro objeto de deseo, maravilloso y a la vez enigmático, que, de unos años a esta parte, se disputan el Santo Cáliz de San Juan de la Peña -custodiado en la catedral de Valencia desde los tiempos del rey Martín el Humano, siglos XIV-XV- y el enigmático Cáliz de Doña Urraca, que se localiza en la Colegiata de San Isidoro de León.
Pero sí encontramos, en la iglesia de la Asunción, una de las arquitecturas románicas contemporáneas de esa época de Cortes de Amor, de troveros y trovadores, de peregrinos y de infatigables buscadores de ese terrible lugar interior, donde, siempre según Goethe, ‘habitan las Madres’, en cuyo relato escultórico, por poco que dejemos campar a su libre albedrío a nuestra imaginación, podemos observar, en muchas de esas enigmáticas representaciones, que para el hombre medieval eran nutrientes culturales y para nosotros, desgraciadamente, acertijos de la Esfinge, no pocos de esa calculada mezcla de arquetipos cultuales, que nos acercan a esas epopeyas, cuyo contenido, convenientemente censurado y suavizado, fue suculentamente utilizado en no pocos cuentos y películas.
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Tu forma de escribir es muy envolvente. Realmente se siente esa mezcla de 'Cortes de Amor' y esoterismo que mencionas. Un post de mucha calidad.
Your way of writing is very engaging. You truly feel that mixture of 'Courts of Love' and esotericism that you mention. A high-quality post.
Muchas gracias por apreciarlo.
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